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Artículos

Marco globalA.2 Contexto socio–económico

Formación Profesional: Cerrando la brecha entre la credencial y el empleo

El paro afecta en mayor medida a los jóvenes menos formados: En este artículo analizaremos las causas.

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Año:2015

Autor/es

  • Vallina Acha, Beatriz

Filiación: Universidad de Oviedo

Comunidad Autónoma:Asturias (Principado de)

Revista:Opción. Revista de ciencias sociales y humanas , Vol/nº: 31 (4) , Páginas: 997-1016

Palabras clave: Formación profesional,capital humano,empleo,competencias

Resumen

El paro afecta en mayor medida a los jóvenes menos formados: En este artículo analizaremos las causas. El enfoque por competencias explica de manera clara la asociación de la credencial con el prestigio y la flexibilidad ante los cambios del sistema productivo en condiciones de incertidumbre. También veremos la relación entre la Universidad, la FP, el mercado de trabajo y la sobre cualificación en España. Así, podremos tener un marco adecuado para analizar comparativamente la Berufsschule alemana: ¿qué diferencias hay y qué factores contribuyen a acrecentarla? ¿Qué consecuencias puede tener la sobre cualificación sobre los egresados universitarios y de formación profesional?.

Objetivos / Hipótesis

Analizar las causas del desempleo juvenil desde el estudio del enfoque por competencias, la relación entre la Universidad, la FP, el mercado de trabajo y la sobre cualificación en España.

Tipo de Investigación y Metodología

Investigación Descriptiva // Cualitativa

Detalle: Metodología cualitativa. Estudio teórico-descriptivo. 

Participantes / Muestra

Fuentes Documentales.

Instrumentos

Revisión documental.

Resultados / Conclusiones

Los titulados empiezan a ejercer o bien como asalariados en las empresas privadas o bien como funcionarios: el cambio de paradigma y la gran oferta de universitarios determina una situación nueva, reforzada a partir de los años noventa y dos mil con los nuevos enfoques centrados en la Economía del Conocimiento: lo importante no es la mera cualificación técnica del Licenciado o Ingeniero, sino las destrezas, habilidades y capacidades presupuestas en el orden simbólico y de acuerdo a la espera de los comportamientos, incluidos los corporales.

El funcionalismo (Collins, 1986) y el cambio de paradigma respecto a las técnicas, tecnologías y prácticas propias de la profesión y el oficio, llegó a España lentamente y empezó a adquirir un carácter hegemónico a partir del Libro Blanco y, también, a partir de la reconversión industrial y el intento de reconducir, en cierto modo, la ocupación hacia las Nuevas Tecnologías, por un lado, y los servicios terciarios, por otro lado (ambos entretejidos). Así, la nueva necesidad de técnicos e ingenieros demandados por el sistema productivo venía a cubrirse a través de diversos estudios universitarios, generando una competencia desequilibrada: a partir de los años setenta, crece el número de titulados universitarios que, por demanda, ya no pueden ejercer como profesionales liberales (la ocupación más clásica de las clases medias universitarias). Se puede concluir que hay una serie de novedades en la relación entre la educación y el trabajo: esto es, en los itinerarios formativos de, por un lado, los egresados de Formación Profesional y, por otro lado, los egresados universitarios: en primer lugar, cabe evaluar el valor de la titulación.

La titulación o credencial académica, más que la cualificación, será valorada por los empleadores en la medida en la que sea condición necesaria: si la cualificación es necesaria, si la credencial acredita una cualificación determinada que cubre las demandas acuciantes, su importancia tenderá a maximizarse; es más, en la medida en la cual se acrediten mayores competencias que aquellas que serían necesarias per se para la ocupación partiremos o no de una situación de ventaja competitiva: esto es lo que sucede en el caso de los Grados, Diplomaturas y licenciaturas y la sobrecualificación de los egresados una vez insertos en el Mercado laboral. Si la credencial es, cada vez menos, condición suficiente –esto es, si por sí misma no cubre ni garantiza la cobertura de las necesidades presentes y futuras de las Empresas y de la Economía– su importancia y valorización tenderá a la baja.

Ante esta coyuntura cabe puntualizar que, en principio, no es necesaria una correlación o correspondencia entre el empleo futuro, la credencial y la cualificación: la importancia creciente de las competencias trasversales y la pérdida de confianza y relevancia en las competencias específicas, en una situación de incertidumbre económica que requiere la reserva maximizada de mano de obra flexible y formable, supone una ventaja reseñable para los egresados universitarios, que pueden emplearse en múltiples ocupaciones independientemente de su formación inicial (respaldados por in-the-job-training), y una clara desventaja para los egresados en Formación Profesional, a quienes no se les presumen dichas competencias trasversales, sociales y cognitivas, y que solo cuentan con el contacto previo con el empleador durante sus periodos de prácticas. El aprendizaje en el empleo depende de la calidad del empleo, filtrado, por cierto, en función de la formación inicial.

Tradicionalmente, un empleo requería una titulación específica: actualmente, las titulaciones que pueden requerirse en los procesos de selección son superiores. Sin embargo y pese a lo que pueda pensarse en primera instancia, esto no es consecuencia directa de la inflación de los títulos y el aumento de la mano de obra sobre cualificada, sino de los cambios tecnológicos y las demandas derivadas, la evolución cultural de la sociedad que plantea nuevos desafíos y posibilidades a los directivos y un proceso desequilibrado entre las posibilidades de empleabilidad y la inadecuación o adecuación de la formación por parte del individuo (Vargas et al., 2005)

Lo que parece suceder (Alonso et al., 2009) es que la formación inicial, como primera opción de un individuo, tiene una condición irreversible como base para, por un lado, la inserción laboral y, por otro lado, la formación a lo largo de su vida, dentro o fuera del ámbito profesional: se considera esa formación inicial como socialmente irrepetible y, es más, biológicamente irrepetible, donde se ha adquirido una especie de facultad de aprendizaje definitiva (Planas, 2003), y es en esa formación biológica y socialmente tan relevante para los empleadores donde se coproducen las competencias en su estadio embrionario: posteriormente, irán formándose a través de la interacción de las credenciales académicas, la inserción social y la inserción laboral, porque ni se adquieren ni se certifican tan solo a través de titulaciones, por mucho que estas provean de mayores oportunidades de formación a lo largo de la vida. Lo central son aquellas cualidades adquiridas e inherentes, o presuntas, y su mayor capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.

La función de la Universidad, al menos en el caso Español que nos ocupa directamente, no es tanto otorgar una certificación que acredite la profesionalidad, la cientificidad y la cultura humanística de la que habló Ortega y Gasset: la función implícita de los estudios universitarios es otorgar validez a través de un Diploma de un conjunto de cualidades consideradas innatas al alumno egresado: dichas cualidades aparecen ligadas a su propia naturaleza y, entonces, la masificación de la Universidad, el acceso a estudios superiores de las clases trabajadoras tradicionales, pone en juego los fundamentos ideológicos de las teorías de la Educación más conservadoras. El acceso de las clases subalternas a la Universidad en mayor medida de la que hubiera permitido el sistema educativo anterior a la LOGSE, llamado masificación, aparece como una de las tantas excusas para intentar mostrar la incompetencia, en sentido más general, de los egresados y denostar sus credenciales, justificando la precariedad de unos y otros: la desvaloración social de la Formación Profesional se une a la deslegitimación de la Universidad pública. El objetivo parece, a todas luces, reformar el sistema educativo entero y recuperar una Educación de Élites que reproduzca un orden social a rescatar, dejando fuera de la Universidad a las clases trabajadoras y sus descendientes, salvo en aquellos casos donde la súper-selección permita generar en ellas la ilusión de movilidad social fuera del horizonte de clase.

Otros documentos relacionados

En colaboración con:

  • Fundación Bertelsmann
  • Universidad de Murcia
  • Universitat de Barcelona

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